México y Uruguay convocan una cumbre internacional por Venezuela

Horas antes de que Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela enfrentado a Nicolas Maduro, denunciara el cerco militar en torno a la casa donde vive su hija de 20 meses, Uruguay y México daban a conocer una convocatoria de mediación extraña, en la forma y en el fondo.

Ambos países convocaban, sin especificar con qué otros contaban, a una conferencia internacional para abordar la crisis que atraviesa el país. De inmediato, Luis Almagro, secretario general de la OEA, calificó de ridículo y un intento de mirar para otro lado la iniciativa.

En virtud de la posición neutral que los Gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Tabaré Vázquez, se atribuyen al no condenar el régimen de Nicolás Maduro ni reconocer a Guaidó como presidente, anunciaban, para el próximo jueves (7 de febrero) en Montevideo, una cumbre con, representantes de los principales países y organismos internacionales que han compartido esta posición. Dicho esto, el comunicado no especificaba nombres de ninguno.

El propósito de la conferencia, es sentar las bases para establecer un nuevo mecanismo de diálogo que con la inclusión de todas las fuerzas venezolanas, coadyugue a devolver la estabilidad y la paz en ese país.

Sin respuesta hasta el momento de otros Gobiernos, el texto justifica la convocatoria o el esfuerzo, en la línea de la la llamada del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, de apostar por el diálogo frente a quienes niegan que exista esa posibilidad.

El diálogo inclusivo y creíble, según el texto, tendría como objetivo solucionar de una vez por todas la delicada situación por la que atraviesan nuestros hermanos venezolanos.