Concluye primer round entre los presidenciables

by / 0 Comments / 4 View / 12/02/2018

“Cuento con ustedes, vamos a ganar. ¡Yo mero quiero ser presidente! ¡Yo mero estoy entusiasmado de hacer equipo con ustedes!”.

Corrupción, un tema tratado sólo en redes

Tlalnepantla, Edomex. Esta vez, en el cierre de su precampaña, frente a la clase política priista —integrantes del gabinete legal del presidente Enrique Peña Nieto, gobernadores, exgobernadores, senadores y diputados federales, entre otros— José Antonio Meade Kuribreña no se refirió a su propuesta de combatir a fondo la corrupción.

La palabra corrupción no fue siquiera mencionada por el simpatizante del PRI durante los poco más de 20 minutos que duró su alocución.

Bajo el enorme módulo blanco que se montó en la explanada de la presidencia municipal y sirvió para cubrir del sol a las huestes del partido tricolor, que gritaron fuerte en apoyo al precandidato presidencial, Meade Kuribreña prometió que quiere “mejorar las cosas que están bien”, reconoció que hay “errores” y que pretende “corregir lo que está mal”.

“No podemos dejar de ver todo lo que hemos avanzado, pero no debemos dejar de reconocer todo lo que nos falta”, afirmó en medio de una lluvia de recortes de papel metálico en colores verde, blanco y rojo, disparados por cañones a cada rato, que a punto estuvieron de entrarle en la boca.

En punto de las 10:10 horas, una ráfaga de cohetones anunció el arribo del precandidato acompañado de Juana, su esposa, y de Enrique Ochoa, presidente nacional del PRI; las vivas en su honor se incrementaron en ese momento, a cargo de la militancia tricolor de los municipios mexiquenses aledaños de Ecatepec, Naucalpan, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Nicolás Romero y Toluca.

En primera fila ya lo esperaban los integrantes del gabinete legal peñista, entre otros Gerardo Ruiz Esparza, Pedro Joaquín Coldwell, José Antonio González Anaya, Ildefonso Guajardo, Eviel Pérez Magaña y Enrique de la Madrid, secretario de Comunicaciones y Transportes, Energía, Hacienda, Economía, Desarrollo Social y Turismo, respectivamente; los gobernadores de Campeche, Colima, Hidalgo, Oaxaca, Tlaxcala y San Luis Potosí, además del anfitrión Alfredo del Mazo, mandatario del Estado de México, y el exgobernador mexiquense Arturo Montiel Rojas, quien buscó, sin éxito, la candidatura presidencial del PRI en el 2006, envuelto entonces en acusaciones de corrupción.

El precandidato presidencial del PRI-PVEM-Panal a la Presidencia de la República hizo un corte de caja de su precampaña: “En estos 60 días, en 243 eventos les he pedido que me acompañen. En estos 60 días de caminar juntos han conocido a mi familia, han conocido a Juana, mi esposa, han conocido a mis hijos: a Dionisio, a José Ángel y a Magdalena (presentes en el evento), me han escuchado hablar de mis papás”.

“Juana, primera dama. Juana, primera dama”, coreó la marea roja de gente, todos portando ese color, excepto Meade Kuribreña, que lució un chaleco verde olivo, cuando la mujer pasó al escenario colocado al centro del lugar y besó en la mejilla a su esposo.

Mencionó también a su papá, Dionisio Meade, presente también, y de una vez le deseó “muchas felicidades” porque hoy cumple años.

Asistió también al acto Carlos Puente Salas, presidente del PVEM, pero no Luis Castro, dirigente nacional del Panal.

A través de sus cuentas en redes sociales, Meade Kuribreña publicó que siente y comparte “la misma indignación (de la gente) frente a la injusticia y la corrupción”, pero eso no lo escucharon los priistas que asistieron a su cierre de precampaña.

“Yo mero quiero ser su candidato”; eso sí dijo, una y otra vez. (Con información de Rolando Ramos / Enviado)

ANDRÉS M. LÓPEZ OBRADOR, JUNTOS HAREMOS HISTORIA

“Si hacer justicia laboral es populista que me apunten en la lista (…) Vamos a ganar en buena lid, les vamos a ganar aunque se unan a los mafiosos”.

No seré una “promesa incumplida”

Guadalajara, Jal. El precandidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, informó que el 18 de febrero se registrará como candidato de Morena, PT y Encuentro Social a la Presidencia de la República.

Acompañado por Marcelo Ebrard, a quien presentó como “mi carnal”, y será su coordinador de campaña en la primera circunscripción, López Obrador afirmó que su tercera postulación consecutiva como candidato presidencial “no va a ser la promesa incumplida, una propuesta fallida”, como en su momento —opinó— lo fue Vicente Fox, a quien le recomendó no estar “alebrestado” y mejor apurarse a apoyar a José Antonio Meade y Ricardo Anaya, quienes dijo que se pelean el segundo lugar de las preferencias electorales.

Cuestionado sobre la disculpa que ofreció el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa, por llamar “prietos” a quienes se han sumado a su movimiento, López Obrador dijo entender que el priista cometa ese tipo de errores, debido a su desesperación —dijo— porque su precandidato no despunta.

En la glorieta de los Niños Héroes de Guadalajara, López Obrador hizo un recuento de las propuestas que hizo en precampaña: reiteró que daría becas de 3,000 pesos a jóvenes becarios; que bajaría el salario del presidente de la República, senadores, diputados y ministros para aumentar el ingreso de maestros, enfermeras, soldados y marinos.

Un día después del acuerdo que hizo con el SNTE para un nuevo modelo educativo, López Obrador enfatizó que abrogaría la reforma educativa y se crearía una que no implique la evaluación, además que de que eliminaría el examen de admisión a educación media y superior.

Aseveró que en caso de ganar, no aumentaría en todo su sexenio el IVA ni el ISR, además de que no crearía impuesto al consumo en alimentos ni medicinas. Añadió que “no va a haber gasolinazos” y que, en tres años, se dejaría de importar combustibles, ya que crearía dos nuevas refinerías y reconfiguraría las existentes.

Reiteró que vendería la flotilla de 700 aviones y helicópteros del gobierno así como el avión presidencial. Insistió en que no habitaría en la residencia oficial de Los Pinos, el cual formaría parte del bosque de Chapultepec. Aseveró que tampoco utilizaría a los elementos del Estado Mayor Presidencial, el cual formaría parte de la Secretaría de la Defensa Nacional.

En el tema del combate a la corrupción, López Obrador dijo estar en desacuerdo en que esté en el gen de los mexicanos y aseguró que, de ganar los comicios, la atacaría como se barren las escaleras: de arriba hacia abajo, pues consideró que, si el presidente es honesto, lo serán el resto de los funcionarios, principalmente los gobernadores.

López Obrador reiteró el llamado a militantes de otros partidos a sumarse a su proyecto, aunque dijo que si andan buscando puestos, que mejor “se vayan al mercado”.

Finalmente, aseveró que no sería un “presidente pelele ni títere”, por lo que en caso de ganar, no respondería a las sugerencias de organismos internacionales, ya que privilegiaría el mercado interno, para potencializar la autosuficiencia alimentaria y la mejora del campo. Sobre la construcción del muro de Donald Trump, argumentó que en su gobierno ya no habría mexicanos que quieran ir a Estados Unidos.

Horas antes, desde León, Guanajuato, López Obrador aseguró que representa la posibilidad de un cambio verdadero, de una transformación en el país: “No es un lema, no es un eslogan el que ‘Juntos haremos historia’, es realmente lo que sintetiza, lo que resume el propósito de este movimiento”, sostuvo. (Con información de Jorge Monroy  / Enviado)

RICARDO ANAYA, POR MÉXICO AL FRENTE

“Esta será una contienda entre dos, entre dos alternativas muy distintas de cambio. Una alternativa que pretende regresar al país al pasado (…) y un cambio con visión de futuro”.

Veracruz, el que más votos ha aportado

Ricardo Anaya Cortés, virtual abanderado a la Presidencia de la República por la coalición Por México al Frente, del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano (MC) dedicó su cierre de precampaña a descalificar a sus dos contrincantes y a declararse como el próximo mandatario del país.

Desde el Parque Central Independencia de Coatzacoalcos, Veracruz, Anaya hizo referencia a una encuesta, que -dijo- muestra un “empate técnico” entre él y Andrés Manuel López Obrador, precandidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES).

Aseguró que dichos resultados coinciden con encuestas internas: “Lo más importante de todo lo que refleja esta encuesta y las encuestas propias es que la tendencia es extraordinaria. La campaña de Morena está completamente estancada, la campaña del PRI se desfondó, se fue en picada y nuestra campaña (…) es la única que ha crecido y por eso les puedo decir con certeza, el 1 de julio del 2018 vamos a ganar la Presidencia de la República”.

El exlíder nacional del PAN insistió en una derrota del partido tricolor evidenciada en estos dos meses de actividades de precampañas: “¿Saben por qué se desfondó la campaña del PRI? ¿Saben por qué se hundió el candidato del PRI? Porque no cumplieron, porque le fallaron a México, porque los del PRI traicionaron la confianza de la gente”, argumentó.

Ricardo Anaya trajo a la memoria a Javier Duarte, exgobernador de Veracruz -quien hoy enfrenta un juicio por delitos relacionados con acciones de cohecho- para señalar que el PRI, partido de donde proviene el exmandatario local, es el mismo organismo político que representa a José Antonio Meade.

Cerca de ocho minutos de discurso se cumplían cuando Anaya Cortés dijo: “nos quedó chiquita la plaza”. Su acto seguido fue trepar por una de las columnas del templete y proseguir: “Quiero agradecerles a todos por estar hoy aquí (…) Vamos a lograr un cambio a nivel nacional. Arriba la ‘V’ de la victoria quienes quieran un cambio de México”.

Al término de su discurso, en entrevista Anaya insistió: “Esta será una contienda entre dos, entre dos alternativas muy distintas de cambio. Una alternativa que pretende regresar al país al pasado, con ideas viejas, con ideas antiguas y un cambio con visión de futuro, un cambio con estrategia que es el que nosotros proponemos”.

En ese momento, preguntas de los medios comenzaron surgir, a las que Anaya interrumpió para pedir: “déjenme terminar…” y proseguir con  un:“No tengo absolutamente ninguna duda, vamos a triunfar, voy a ser el próximo presidente”.

A poco más de un día de la conclusión de las precampañas, Anaya anunció la decisión de cerrar de la mano del también panista, hijo del actual mandatario veracruzano y aspirante a la candidatura del gobierno local por la alianza PAN-PRD-MC, Miguel Ángel Yunes Márquez.

Ante bases principalmente panistas y perredistas, Anaya Cortés aseguró que lo anterior de debió a que Veracruz es el estado “que más votos ha aportado en nuestras campañas presidenciales de toda la República”.

Afirmó que su determinación de cierre fue motivado también por un compromiso que adoptó ante los simpatizantes del estado del sureste mexicano: “Cuando Miguel Ángel Yunes sea gobernador del estado, cuando yo sea presidente de México, aquí estaré con cada uno luchando, codo con codo, por el bien de Veracruz”.

En la capital, fue el proceso de elección de candidato a la Presidencia de la República por el PAN, con Anaya como único registrado.

Redacción: El Economista

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