Impeachment cada vez más probable.

by / 0 Comments / 2 View / 19/05/2017

El proceso de destitución del presidente, conocido como “impeachment”, ha tomado más fuerza en EU con la revelación de que Donald Trump pudo presionar al FBI, pero la medida, que nunca ha tenido éxito, ocasionaría un terremoto político y obligaría a una fuerte división entre los republicanos. Los hechos irrefutables se han convertido en una certeza esquiva estos días en Washington, con la Casa Blanca contradiciéndose y filtraciones sin confirmar, y los legisladores, que pueden deponer a un presidente, quieren asegurarse de que si se llega a activar ese proceso, la traumática medida esté apoyada en pruebas claras que obliguen a un consenso bipartidista.

“El país debe darse cuenta que la gravedad de la conducta (del presidente) sea tal que el presidente no puede seguir al cargo. No puede percibirse (el ‘impeachment’) como un esfuerzo para anular las elecciones por otros medios”, apuntaba este miércoles el congresista demócrata Adam Schiff en una entrevista radiofónica. Tanto legisladores demócratas como republicanos han llamado a la cautela y han repetido el mantra de “veamos a dónde nos llevan los hechos” al hablar del arriesgado proceso de destitución, iniciado en dos ocasiones en la historia del país y nunca culminado con éxito. Los acontecimientos se precipitaron con el fulminante despido la semana pasada del director del FBI, James Comey, que lideraba la investigación sobre los intentos rusos de perjudicar a la demócrata Hillary Clinton en las elecciones, algo que Trump quiere que se deje de lado.

El nuevo desencadenante de las peticiones de destitución de varios legisladores demócratas han sido las noticias de que las notas del exdirector del FBI indican que Trump le pidió olvidarse de la investigación al exasesor presidencial Michael Flynn, uno de los más expuestos por sus relaciones con representantes del Kremlin. Esa es hasta ahora la evidencia más sólida de la acusación de “obstrucción a la Justicia”, un cargo que estuvo detrás del intento de juicio político contra Bill Clinton (1993-2001) y de la dimisión de Richard Nixon (1969-1974), que abandonó la Casa Blanca ante la certeza de enfrentarse a un proceso de este tipo.

El primer presidente que se enfrentó a un voto de “impeachment”, Andrew Johnson, casi fue destituido por, entre otras cosas, haber despedido al secretario de Guerra, otro paralelismo que se puede establecer con el comportamiento de Trump en sus intentos de llevar su poder Ejecutivo al límite. Las bases para abordar un posible juicio político se han consolidado con el nombramiento este miércoles del reputado exdirector del FBI Robert Mueller como fiscal especial independiente para la investigación sobre la injerencia rusa, un actor clave en un posible proceso de destitución contra el presidente.

Redacción: La Verdad.

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